Ayudamos a municipios, organismos y equipos públicos a mejorar la relación con la ciudadanía, modernizar procesos y usar datos, automatización e inteligencia artificial con criterio.
Un municipio puede tener web, WhatsApp, redes, formularios y sistemas internos y seguir funcionando de manera fragmentada. Transformar implica conectar procesos, información, canales y decisiones.
WhatsApp, asistentes, FAQs, reclamos, turnos, formularios, tickets, seguimiento y notificaciones.
Estrategia digital, contenidos, web, campañas, email, WhatsApp, YouTube y comunicación de políticas públicas.
Encuestas, formularios, territorio, consultas, reclamos, participación y señales digitales.
Dashboards, indicadores, CRM ciudadano, mapas, reportes, alertas y análisis ejecutivo.
Reuniones, tareas, routing, programas, eventos, documentos, reportes, prensa y seguimiento.
Copilotos, bases de conocimiento, asistentes internos, clasificación, análisis documental y agentes especializados.
Ecosistema digital, procesos, herramientas, capacidades internas, automatización e IA dentro de un roadmap.
Un reclamo deja de ser un mensaje perdido y se convierte en un caso trazable y medible.
Información autorizada y organizada para responder consultas internas de forma más rápida.
Indicadores, alertas y resúmenes para entender rápidamente qué merece atención.
Temas, zonas, prioridades y evolución transformados en una lectura organizada.
Resúmenes, responsables, fechas y seguimiento generados a partir de cada reunión.
La información mensual puede convertirse en múltiples productos sin rehacer todo desde cero.
Información municipal accesible a través de interfaces conversacionales.
El municipio puede anticiparse y acercar información cuando realmente puede ser útil.
También podemos aplicar lógica de marketing para mejorar la adopción de programas, servicios e iniciativas públicas.
Analizamos qué vive una persona desde que busca información hasta que logra resolver su necesidad.
Una buena transformación digital también consiste en decidir dónde la tecnología debe actuar y dónde debe seguir interviniendo una persona.
Si todavía no está claro por dónde empezar, podemos analizar el ecosistema actual y construir un roadmap priorizado.
Entender procesos, herramientas, personas y necesidades.
Ordenar oportunidades según impacto, urgencia y factibilidad.
Definir la solución, arquitectura y experiencia.
Probar antes de escalar.
Integrar la solución al funcionamiento real.
Medir, ajustar y seguir desarrollando capacidades.
Podemos empezar por un proceso, un canal, una base de datos, un dashboard, un asistente o una experiencia ciudadana específica.